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miércoles, 4 de octubre de 2017

Malestar social

Este mes de octubre está siendo la culminación y expresión del malestar social que se ha ido sembrando desde hace mucho, mucho tiempo en nuestra sociedad.

Mucha gente, buena gente siente dolor, tristeza, exclusión, invasión, agresión y acoso en cada vez más ámbitos de la vida. Somos el primer país de Europa en consumo de sedantesel suicidio, es la tercera causa de muerte en jóvenes de 14 a 29 años,  crece un 240% en 2 años el acoso escolar, crece la violencia de género en menores, la intransigencia religiosa e ideológica se cobra vidas, la persecución profesional a gente que hace el bien, la violencia entre pueblos fomentada desde la política, y un largo etc.

Todo son simplemente manifestaciones de un gran malestar social  y sobre todo de infelicidad, resentimiento, victimismo, egoísmo, codicia, soberbia, prepotencia,  e impotencia que siempre subyacen a la violencia expresada en sus múltiples manifestaciones. Son síntomas del fracaso de un modelo de sociedad.

Yo creo que lo que estamos viviendo y sufriendo muchas personas en los últimos tiempos no se vivía en este país desde hace más de 80 años, quizá por causas distintas pero con resultados similares. Estamos confundiendo todo y estamos sembrando el caos de forma absolutamente irresponsable.

Alguien debería hacer una llamada a la sensatez, a la armonía que debería reinar en eso que debería ser “un país civilizado y con respeto a las personas”. Se están vulnerando por todas partes el bienestar e integridad física y psíquica de millones de personas. Se esta sembrando la semilla de la cizaña y lo peor, es que no estamos siendo conscientes de que nuestros hijos e hijas van a ser las víctimas de esta lamentable situación. 

No hay referentes personales y los que deberían serlo la gente no se los cree. Nos estamos deshumanizando y estamos endureciendo el corazón ante el hermano. Estamos destruyendo la mayor fuente de bienestar en el ser humano: el amor. Estamos fomentando el odio y el enfrentamiento. Y lo estamos haciendo en nombre de la ciencia, de la libertad, de los derechos, de cosas que deberían estar al servicio del bienestar de las personas. Lo estamos haciendo y nadie dice ni hace nada.

Ganas me dan de convocar una manifestación de gente que se siente triste, impotente, y desanimada ante tanto dolor y agresión. Gente que en silencio camine cogida de la mano de su vecino y sin signos que muestren diferencias.

Necesitamos hacernos conscientes de que estamos entrando en un túnel sin salida que será causa de inmenso dolor y sufrimiento, que crea damnificados en generaciones.Tenemos muchos retos que asumir para la construcción de un mundo mejor y estamos enfrascados en el enfrentamiento en múltiples áreas de nuestra vida.


Esto es  finalmente la expresión del fracaso de un modelo que destruye a las personas y las devasta. ¿Cuando vamos a hacernos conscientes de que este modelo solo crea malestar social y que solo entre todos será posible cambiarlo?.

lunes, 14 de marzo de 2016

Salud se escribe con I

El hombre no es una máquina y nunca lo será, pero tristemente vivimos en un mundo que lo trata de ese modo. Un hombre donde lo menos relevante es su materia, porque esta es expresión de algo superior a ella. Hoy ya sabemos que lo mental y emocional conforman lo material.

Hoy parece claro que nos encontramos en un momento de esos que existen pocos en la historia de la humanidad. Un momento de cambio o crisis en que es necesario realizar un cambio de gafas, un cambio de modelo mental. Un cambio en la forma de aproximarnos a la realidad que nos rodea para transformarla. La cuestión es como hacer esa trasformación. De dentro afuera, de fuera adentro o ambas cosas. Una visión del mundo que integre la espiritualidad en la consecución del bienestar de la persona, separándonos de esa visión mecanicista y fragmentaria de la realidad que nos asimila a las maquinas.

De eso es de lo que nos habla el libro al que corresponde el capítulo que tenemos que comentar, de que estamos ante un “punto crucial”. Y lo estamos, porque si no cambiamos en la forma de acercarnos a la realidad llegaremos a la extinción no de la especie humana, sino de una forma de vida y un bienestar al que todos y cada uno de nosotros aspiramos. «Un organismo que solo piensa desde el punto de vista de su propia supervivencia destruirá inevitablemente su entorno y, como estamos aprendiendo por nuestras amargas experiencias, también se destruirá a sí mismo.»

Hay autores como Erwin Laszlo que dicen que nos encontramos ante un cambio de era. Estamos pasando de la era del logos a la era del holos. (anteriores fueron el mythos- caza recolección- y el theos – agrario y pastoral).

El modelo industrial y cartesiano actualmente vigente pertenece a ese logos y es claro que fracasa a la hora de dar respuesta a las necesidades y nuevos problemas de este siglo, y la causa puede ser que no entiende donde está el problema (Muchas veces carece de importancia determinar cuál de estos factores ha sido la causa inicial de la avería. Las máquinas funcionan según cadenas lineales de causa y efecto). La maquina trato de matar al espíritu y se estropeo !Qué pena!

Lo que a mí me resuena de este capítulo, son dos grandes ideas que determinan esa Visión Integral que lo titula.

La primera la asimilación de organismo vivo a un sistema abierto y regido por las leyes propias del mismo (Un organismo viviente es un organismo que se organiza a sí mismo)   que produce un cambio de visión y lo hace también en el abordaje de la salud de las personas. Imprevisibilidad y capacidad de sorprender, creación en lugar de construcción, modelos mentales previo a materialización (las estructuras de materia observadas son un reflejo de las estructuras mentales) , función antes que estructura (Las actividades de una máquina vienen determinadas por su estructura. En un organismo, sucede exactamente lo contrario: su estructura orgánica es determinada por los procesos), autonomía, autoexpresión y autoregulación del sistema (La estabilidad de los sistemas que se organizan a sí mismos es extremadamente dinámica y no debe ser confundida con el equilibrio). Vínculos y comunicación que producen interacción, códigos y lenguajes compartidos y propios de cada sistema (El papel crucial desempeñado por el ritmo no está limitado a la autoorganización y a la autoexpresión, sino que se extiende a la percepción sensorial y a la comunicación). Y todo ello muy relacionado con nuestra medicina homeopática: individualidad, autoregulación y comunicación. Desde que empecé el estudio de la homeopatía la sentí como “la medicina de la comunicación”. Si el remedio no habla el mismo lenguaje del cuerpo a tratar, no funciona. Luego, desde esa información es el propio organismo quien se reajusta y lo hace desde su propia forma de ser, sentir y pensar.

Todo ello modifica las reglas del juego vigentes de la estandarización, los protocolos, la especialización y aislamiento, la unidireccionalidad, la previsibilidad, etc. propios del modelo cartesiano.

En segundo lugar una visión integral y de relación. No somos nada sin las relaciones que se establecen entre nosotros y en el entorno. Nada funciona de forma aislada. Sistema e integral son conceptos unidos de tal forma que cuando uno se destruye el otro desaparece (Las propiedades integrales son destruidas cuando un sistema se descompone, física o teóricamente, en elementos aislados ). Ni podemos ver las partes sin sus relaciones y la configuración del TODO al que dan lugar (Lo que se conserva en una zona en estado salvaje no son los árboles ni organismos individuales, sino la compleja red de relaciones que existe entre ellos.).

En contra de lo que mucha gente dice, yo pienso que vivimos una sociedad de malestar porque estamos en una sociedad egoísta, victimista, materialista y excesivamente individualista que ha perdido su relación con los otros humanos y con el resto de seres de las diferentes especies y por supuesto con la naturaleza que nos rodea. Una sociedad donde solo es importante lo tangible y consumible y donde la parte emocional y espiritual, como es difícilmente medible, es ignorada y segregada.

Adaptación, cambio y comunicación ((los sucesivos modos de adaptación restituyen la mayor parte de la flexibilidad que el organismo) . Hay que cambiar pero esta vez creo que cambiar pasa no por destruir lo anterior sino por integrar lo que de bueno tengamos. (El reduccionismo y el holismo, el análisis y la síntesis, son enfoques complementarios que, usados con el equilibrio justo, nos ayudan a obtener un conocimiento más profundo de la vida.). Pero es que además se necesitan los dos enfoques complementarios (un enfoque reduccionista para entender los detallados mecanismos neuronales y un enfoque holístico para comprender la integración de estos mecanismos en el funcionamiento de todo el sistema.)

Hoy no podemos olvidar que la mayoría de las relaciones que existen entre los organismos vivientes son en esencia, relaciones de cooperación caracterizadas por la coexistencia y la interdependencia, y por varios niveles de simbiosis. Hoy ya tenemos mucha ciencia que lo demuestra. Somos cada vez mas conscientes de que separar o excluir genera disfuncionalidad que dentro de nosotros mismos no podemos separar el interior del exterior, como no debemos separar la micro de la macroevolución ni la necesidad del azar.

Hoy las gafas con las que vemos la vida deben ser integrativas porque el concepto mismo de salud depende de manera crucial de la visión que se tenga de los organismos vivientes y de su relación con el medio ambiente. Somos integrales y estamos integrados.

Así que si me tuviese que quedar con algo muy pequeño creo que elegiría la letra I de INTEGRAL que es la misma letra inicial de palabras que definen esa nueva forma de abordar el mundo de la salud y el bienestar y que está relacionada con una visión sistémica de la vida: Invisible, interactiva, impregnada, imposible, imprevisible, innovadora, intuición, inconformista, interrelación, identidad, imaginación, izquierdo, información, inteligencia, inconsciente, imagen, implicación, interconexión, interdependencia, e integración.

Así que si queremos obtener bienestar y salud no deberíamos olvidar la necesidad de INTEGRAR. Porque salud se escribe con I de INTEGRAR debemos tratar de integrar todo lo alopático y homeopático, lo tecnológico y lo humano, lo tradicional y lo innovador. En resumen lo mejor de cada uno para la consecución del más elevado fin del médico “restaurar la salud de las personas”.

citas del libro de CAPRA, F. (2000). El punto crucial.   siempre entre paréntesis y cursivas


domingo, 29 de junio de 2014

excluidas y olvidadas

Así es como se encuentran cientos de miles de personas ancianas y muchas de sus familias en esta ·sociedad del bienestar”, que en realidad es una sociedad de mentira y autoengaño. Una sociedad invadida por la depresión y la falta de esperanza.


Es algo que pienso hace años y que con el tiempo reafirmo. A los niños y jóvenes se les educa para no sufrir, no tener traumas, se les retira de aquello que es formador para la vida, la enfermedad, el deterioro y la muerte. Eso hoy , lo ocultamos y lo hacemos de mil maneras. Porque ocultar es esconder, es alejarse, es aislar, es maquillar, es disimular, es olvidar que la madurez, la vejez y el deterioro es un proceso normal de la vida. 


Nos cansamos de oír la gran conquista que es llegar a pasar los ochenta años y poco nos preocupamos de en qué condiciones se llega y como se da soporte a los cambios que el paso del tiempo produce. Mejor dicho, creemos que con dar pastillas, poner goteros, cambiar válvulas o poner prótesis de caderas es suficiente. Creemos, como cree nuestra sociedad que SÓLO con dinero es suficiente. Y cuando chillamos con razón,  que a esas personas no se les puede negar nada, olvidamos de forma sistemática que TODO eso sin AMOR y caridad no vale para nada. Porque cuando existe el AMOR,  hace que vivamos la solidaridad no con el enfermo sino con la familia del enfermo y los profesionales que los atienden.


Por supuesto que estoy a favor de mejorar la calidad de vida de las personas y promover conductas que nos conduzcan al bienestar. Pero sin bienestar psíquico es imposible tenerlo físico.  Y para tener bienestar psíquico necesitamos AMOR, AMOR del de verdad. Ese al que no te fuerzan ni te fuerzas, ese que nace de forma natural, te nutre y no te devasta. Ese del que a los cristianos nos habla San Pablo en muchas epistolas. Ese AMOR que cura y da vida.


Vivimos en una sociedad de maquinas y de dinero. Y solo nos importa eso. Solo sabemos hablar de dinero y de cosas. De fasto y oropel. Sin saber qué es eso lo que nos lleva a la ERA del VACIO de la que tanto se habla.

Tenemos una educación hipócrita y falsa. Tenemos un comportamiento farisaico. Tenemos que despertar y darnos cuentas que la exclusión no es para hacer RSE, actos caritativos al uso y  así adormecer y calmar conciencias. La exclusión es una oportunidad para comprometerse con el CAMBIO y convertirla en INCLUSIÓN. Esa es la solidaridad, y la recompensa será maravillosa.

Acerquémonos y acerquemos a nuestros jóvenes a sus mayores, enseñémoslos a acompañar y cuidar. Mostremos con el ejemplo como podemos ser felices haciendo felices desde el corazón sincero a otros humanos. En ese momento esta sociedad será de verdad más justa y más sana. Y lo será porque habla recuperado la memoria de lo que es importante, sabrá que con dinero no se soluciona todo y habrá convertido el mundo, en algo donde todos y todas cabemos. Porque todos y todas tenemos una misión, hasta los decrépitos y enfermos.



sábado, 21 de junio de 2014

Consumidor, no gracias!

Dicen en cada vez más sitios que el consumidor es el rey, el nuevo jefe, el foco de la empresa a quien hay que satisfacer. Y yo no estoy de acuerdo.

No estoy de acuerdo y reniego de ese rol. Yo no quiero ser “un consumidora” sencillamente porque soy algo más: Soy una persona. Una persona que ejerce roles diversos y que por tanto son estados y no  mi esencia. Estoy consumiendo, estoy enfermo, estoy trabajando,  estoy en diversas acciones pero Soy antes que estoy.

Cuando mi rol invade a mi ser, algo perverso sucede y de algún modo perturba al ser humano y acaba por afectar su bienestar y su salud.

Esa fragmentación de seres a la que conduce la sociedad industrial proviene del reinado de la maquina y la esclavitud de la persona y conduce a la deshumanización. Es entonces cuando la organización,  del tipo que sea, cobra vida y el ser humano la pierde. Sencillamente porque pierde su esencia, pierde la humanidad a favor de un ente SIN ALMA.

Cuando oigo “los mercados”, “la economía”, “la democracia”, cuando colocan como sustantivo algo que nunca debe ser sujeto sino objeto, me empiezo a preocupar. Cuando oigo "el consumidor es el rey", me pasa lo mismo. 

En la sociedad en la que  yo creo no hay reyes ni esclavos hay seres humanos que desde la equidad y la responsabilidad conviven, cooperan, comparten, colaboran y crecen como personas. Para ello, desempeñan roles que les permiten la acción. Roles que nunca deben convertirse en la esencia de su ser. Sencillamente porque no es su ser.

Uno de los retos que debe superar esta sociedad occidental es atreverse a matar al consumidor y resucitar a la persona.  Consumidor es alguien que solo tienen sentido en el consumo. Y se creo porque la sociedad industrial solo tienen sentido en un consumo creciente e ilimitado. Pero, se supone que ya hemos descubierto que esto no es posible,  ya que es injusto y es insostenible para el planeta. Para mi consumidor es inhumanidad y persona que consume es sensatez.

Somos mucho más el individuos que consumen cosas, servicios, etc. somos seres inteligentes, sensibles, integrales y no fragmentables. Somos unidades únicas e irrepetibles y no seres estandarizados que piensan y actúan con moldes o modelos establecidos por otros.

Es difícil cambiar, de ser autómatas consumidores que no piensan y cuestionan nada, a personas responsables de sus vidas que se comprometen con otras para construir una convivencia justa.  Pero es difícil cambiar, siempre. Y lo es porque es más cómodo seguir haciendo lo de siempre por malo que sea para uno.

Pero podemos cambiar y necesitamos cambiar. Y para ello necesitamos CREER, creer que podemos.

Dicen que querer es poder, yo digo que “creer es querer”. Pero la sociedad en que vivimos es una sociedad de descreídos y no creyentes. Sencillamente porque los consumidores consumen y punto. Ni se cuestionan, ni se preguntan.


Los consumidores consumen y solo tienen sentido si lo hacen. Así que yo no quiero ser consumidor, no gracias.

domingo, 1 de junio de 2014

GIRALUNAS

Creo que no existe esa palabra, pero igual a partir de hoy la adoptamos cada vez más gente. La pronuncio un ARTISTA con letras mayúsculas porque se define como un artista de la vida. Se llama Toni Camaró y tuve el privilegio de asistir a una conferencia en la UIMP este mes mayo un día 13, cuyo título era “pintar la vida en la era del Vacío”.

En ella se hablo de ARTE, se hablo de FILOSOFÍA, se hablo de valores, de principios, de colores, pero sobre todo se habló de VIDA.
Alguien dijo  esa tarde que “el arte, debe ser sentido y acercar al ciudadano experiencias para expresar VIDA.”

Se plantearon una serie de preguntas tales como: ¿porqué el arte?, ¿porqué necesitamos expresar eso que llevamos dentro? ¿qué es una experiencia artística?, ¿qué me ocurre a mi o qué provoca lo que ocurre en mí? Son varios filósofos los que han tratado de dar respuesta a esa pregunta. Para ellos el arte es un acto de la inteligencia y de la voluntad y para una parte de ellos también algo sentido. Pero además es algo que queremos y necesitamos compartir con los demás.

Pero vivimos en un mundo de superficialidad donde los planteamientos profundos han hecho “mutis”. Lamentablemente hoy “la mayoría de personas solo pedimos algo que consumir”.

Hoy vivimos tiempos de crisis y siento decir que son tiempos benditos, si gracias a ellos conseguimos cambiar nuestro mapa, nuestra hoja de ruta y sobretodo conseguimos serenarnos y así re-pensarnos y re-sentirnos.

Más que nunca necesitamos un cambio de rumbo sentido desde nuestro interior. Y para ello, hemos de sentir, hemos de afectarnos, hemos de vibrar. Y es aquí donde el arte o el artista entran en acción. Como decía María Zambrano “el objeto artístico nos ayuda a percibir la realidad de un modo sentido”. Y es cuando sientes, cuando te conmueves, cuando se inicia la acción.

Otra María, María Gómez Rodrigo casi temblándole la voz que “es feo en arte todo lo que miente” Y que “sin verdad no hay arte”. Es el arte basado en la verdad el que te golpea, te trasmite y te ayuda a convertirte en protagonista de tu propia vida. Porque el buen arte te toca el ALMA. Gómez Pozuelo definió a Camaró como “el pintor de la verdad” y en ese momento todos vibramos y entendimos la diferencia.
Toni cuando llego su turno, comenzó a compartir. Y digo compartir y no hablar. Compartió sus sentimientos y a la hora de definirse lo hizo como GIRALUNAS. Definió a esta nueva categoría de personas como seres que hacen de su profesión un arte. Gente que nada contracorriente, que es fiel a sí misma, que se llena de criterios y argumentos para cambiar y trasformar el mundo desde un dialogo sereno.

Compartió sentirse enamorado de la VIDA porque “la vida es más importante que cualquier circunstancia por adversa que sea”.

Y al ver su obra  ves  lienzos llenos de color que se expresan con un lenguaje accesible, comprensible y abierto. Son escenas de cotidianeidad, de realidad. Una realidad que le rodea y conmueve. Es una obra para ser apreciada y sentida por todo el mundo porque “hay lenguajes que entiende todo el mundo y eso son mis cuadros”.

Compartió su proceso vital como artista y que comenzó a sentirse  un pintor cuando se libero  de la técnica que había aprendido, se quito el corsé y comenzó a expresar “su sentir”.

Termino hablando de un mundo donde “no agachemos la mirada por miedo” y a mï me gustaría añadir y que “no la fijemos con odio”, que no la utilicemos para herir y que la disfrutemos para  descubrir,  sentir y otear, nuevos horizontes más humanos, más respetuosos, compasivos y amorosos. Miradas de vida, miradas de GIRALUNAS. Gente llena de VIDA que decide compartir ese sentir con los demás desde el compromiso que supone dar el paso de un simple profesional a un artista. GIRALUNAS, muchos GIRALUNAS es lo que necesita el mundo.


domingo, 23 de marzo de 2014

cardioesclerosis

Casi todo el mundo entiende que este título suena a enfermedad. La esclerosis es una palabra que va unida a demasiadas: Arterioesclerosis, ateromatosis, esclerosis multiple, otoesclerosis, .....

Y yo elegí este headline de una palabra, pues lo que me inspiro hoy fue una frase que incluía la palabra endurecimiento. Esclerosis es eso, endurecimiento.

Así pues, cuando algo se endurece, enferma. y cuando lo hace el corazón esa enfermedad nos lleva al peor de los infiernos, la infelicidad y la desesperanza.

Amor es algo a lo que todos aspiramos, es el cielo de los cristianos. Es el estado en que todo fluye y se ilumina. Pero lo cierto es que demasiadas veces estamos a oscuras. Navegando por aguas cenagosas y tinieblas mentales y emocionales.

Estoy segura que muchos, y quizas más muchas, me entiendan. Nadie en este tiempo se libra de ello. Pero mi experiencia personal y consejo, es que hemos de no resignarnos a ese destino infeliz. Hemos de buscar e identificar como progresar en eso que es lo fundamental en la vida: la realizacion como personas.

Esa realización solo es posible desde la flexibilidad, el dialogo, la generosidad, la empatia, el espiritu de mejora, el autoconocimiento, ........

Y para todo ello, se necesita un corazon tierno, no un corazón endurecido por odios, rencores, envidias, egocentrismos, codicia, vanidad, etc.

Es un camino dificil, pero es un camino de éxito. Un camino que para ser andado requiere de voluntad y compromiso con uno mismo. Con unas claves que repito y me repito cuando zozobro. Tres palabras que me repito como un mantra: Agradecer; aceptar y no rendirse. Agradecer lo que tenemos ya que demasiadas veces olvidamos lo que poseemos, aceptar lo que sucede y nos rodea como medio para  cambiar lo que no nos gusta y jamas rendirse en la lucha por alcanzar nuestros sueños.

Pero al final, hoy he añadido una suplica que leí en un libro y me resono. De hecho, aún me resuena: "No endurezcais el corazón". Y me parecio una petición extraordinaria pues es promesa de salud y bienestar y por ende de felicidad. y he querido compartirlo. Buen domingo.




viernes, 8 de noviembre de 2013

LA TRIPLE A

Hace unos meses compartía en mi muro de FACEBOOK mi mantra personal: Agradece lo que tienes, Acepta lo que es y Aspira a lo que deseas sin renunciar nunca a ello.

Fue muy valorado por mis amigos en la red y desde entonces hasta hoy he seguido recurriendo a él en momentos de stress o desesperación. Y siempre obtengo un buen resultado.

No es nada original  de hecho con diferentes expresiones o con parábolas  o historias muchos libros de autoayuda lo reflejan.

Hoy le he querido dedicar unas líneas pues en los tiempos que vivimos es un mantra que deberíamos difundir en la sociedad y especialmente en las dramáticas situaciones de perdida que vivimos sin cesar. Se destruyen empleos, se pierden recursos, servicios, ayudas, salud, alegría, organizaciones, patrimonio, y lo peor: la esperanza y la ilusión.

Es precisamente cuando vivimos la pérdida de algo, cuando más que nunca debemos repetirnos este mantra y en ese orden:

-          Agradecer- Para poder hacerlo antes has de pararte a pensar unos minutos que tienes, y  si debe ser agradecido. Es en ese hacerte consciente, en valorar lo que tienes donde reside el carácter sanador. Y es sanador porque te saca de la queja y el dolor y te impulsa a agradecer. Te cambia de escenario sin moverte del sitio.

-          Aceptar –  Una palabra que no todo el mundo entiende igual, pero que lo que es claro es que su significado es muy distinto que resignarse o conformarse. Aceptar es asumir la realidad y hacerte consciente de ella en el presente. Y como dicen algunos podríamos asimilar a ese coloquial “lo que hay”. Una vez aceptado es cuando puedes transformarlo. Y puedes transformarlo para bien cuando mantienes ese sentimiento de agradecimiento que sin duda te sitúa en la atmosfera de lo positivo que ayuda a tener una mirada de solución en lugar de condena.

-          Aspirar- o negarse a rendirse por mucho que caigas. Aspirar es mantener la capacidad de soñar sin la que no se es capaz de crear algo nuevo. Aspirar es mirar arriba y creer en tus sueños. Es ser irredento y cuando nadie cree que es posible seguir buscando salidas, buscando en las personas y situaciones lo mejor. Hacerlo como quien busca un tesoro. Contagiar y sumar. Compartir y cooperar. Y aunque caigas volver a empezar.

Lo cierto es que no es fácil y a mucha gente le sonara a bisoño. Pero igual, es que no lo han probado nunca o no lo han necesitado. Yo con los años, he ido aprendiendo que no debemos reírnos de los comportamientos de otros, que con el paso del tiempo hacemos cosas que nunca pensamos que haríamos y que quizás sean esas cosas las que nos aportan mayor realización personal. Y al final de lo que se trata es de ser personas realizadas pues es la única forma de alcanzar el bienestar.

Termino con la razón del título. La triple A a la gente de mi generación nos llevaba al marco del terrorismo más radical. Mi propuesta es opuesta, se trata de una revolución interior y privada. Esa que haces contigo mismo y que te ayuda a crecer como persona en lugar de agredir a tus semejantes.